
Adriano Espaillat es un luchador: por los trabajadores, por las familias inmigrantes y por las comunidades que con demasiada frecuencia son ignoradas. No solo habla de justicia, sino que la defiende. En un momento en el que los extremistas de Washington intentan intimidar a Nueva York, recortar nuestros fondos y atacar nuestras libertades, necesitamos líderes que no se acobarden. Adriano nunca se echa atrás.














